
La Selección del Checho Batista volvió a jugar muy mal y solo empató ante Colombia, que , si se hubiese animado, podría haber ganado el partido cómodamente. En Argentina sobraron las individualidades y faltó juego en equipo. En el final del match hubo cantos en contra del equipo.
Allá, a finales del año pasado, Batista había declarado que quería que su selección juegue como el Barcelona, y que iba a armar un equipo en torno a Messi. Pero, sin dudas, hay que decir que en estos dos partidos de Copa América que jugó el team del Checho, esto no se vio en la cancha. Ni por asomo. Es que, lejos de ser un equipo ordenado y con un estilo definido, la Selección no pudo encontrar su juego.
En el comienzo del partido Argentina salió a comerse a Colombia, que, agazapado atrás, esperaba para salir de contra. Tuvo dos situaciones claras en 7 minutos, y el equipo parecía decidido a quedarse con el partido. Pero de un segundo para el otro, Argentina se desordenó, perdió la pelota y no volvió a generar nada más en toda la noche (más que insultos de parte de la gente).
Colombia comenzó a crecer, y llevar peligro al arco de Romero, quien sin dudas fue la figura del conjunto local. La primera para el Cafetero fue de Adrián Ramos, que conectó un centro cruzado debajo del arco e increíblemente envió la pelota por arriba del travesaño. Luego, Dayro Moreno se encargó de errar un gol con el arco completamente a su merced, luego de una buena jugada del mismo Ramos.
Ante este panorama tan favorable, el team de Herán Darío Gómez se dio cuenta de la inferioridad futbolística de Argentina y se animó a más. Ganó la posesión de la pelota, fue ganando terreno en el campo de juego, y terminó yéndose al descanso con el partido totalmente dominado.
Pese al pobrismo nivel que mostró el equipo en la primera mitad, para el complemento no hubo ningún cambio, y Argentina encaró el segundo tiempo con el mismo equipo, manteniendo los tres cincos en cancha.
A los 15 minutos, Batista intentó levantar la pálida imagen del equipo, y mandó a la cancha al Kun Aguero y a Fernando Gago. Pero los cambios no funcionaron, y Argentina siguió jugando de manera paupérrima, y no perdió solo porque Romero le tapó un mano a mano increíble a Falcao García. A los 30 minutos entró el Pipita Higaín, quien rápidamente se puso a tono del equipo.
El partido finalizó sin pena ni gloria, con Argentina siendo totalmente inferior a Colombia, jugando muy mal, con un Messi totalmente perdido y la gente que esta vez estalló en Santa Fe, y despidió al equipo con insultos y silbidos.
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